Une liaison pornographique: Experiencias Color Rosa


Relaciones pornográficas; comercio sexual; placer pay-per-view o, como se le conoce en todo el mundo, prostitución. En la antigua Grecia, las hetairas (entiendase cortesanas) eran mujeres de elevado nivel cultural y social: ellas deleitaban a sus invitados a través de una conversación alturada, inteligente. Eran díficiles de olvidar por sus encantos físicos e intelectuales.

Antes de entregarme a los placeres del sexo, mitigaba la angustía de no tener pareja estable con las gentiles y piadosas caricias de mi mano izquierda. Cansado de autocomplacerme pero sin las agallas de conquistar a una fémina y quedar en ridiculo con ella, era mejor practicar con las profesionales que, desde tiempos historicos, han sabido mantener su oficio aún a pesar de la censura.


– Primera Experiencia –

Era fines de los 90 y yo era un mozuelo inexperto. Apenas dos enamoradas en la lista de conquistas. Era un varón promedio pero no fanfarrón como para inventar que ya había tenido relaciones desde los 13 años como muchos hombres suelen decir.

Recuerdo que en aquella época leía El Comercio. De mera casualidad me puse a leer la parte de Clasificados donde encontre varios anuncios sobre masajes, kinesiologas, relajación erógena, etc. Eran los primeros anuncios de comercio sexual disimulado. Eran tiempos de Fujimori y Montesinos. Los oportunistas estaban por todas partes y sabían aprovechar cualquier manera de poder vender lo que ofrecían. Total nadie los iba a vetar.

Apuntaba los nombres y teléfonos. De vez en cuando llamaba para preguntar sobre los servicios. Todas me decían lo mismo Tienes que venir a mi dirección. No puedo decirte nada más por teléfono. Adios. La imaginación nos puede llevar a situaciones fantasticas que seducen a nuestros sentidos a ir de las palabras a los hechos. Más aún cuando se tiene la curiosidad de saber como es que luce aquella mujercita, cuya voz grave y carnosa, nos tienta a visitar su hospedaje.

Hasta que un día, por fin, me animé a visitar a una de estas chicas del diario. Ya lo venía cavilando desde hace mucho tiempo y quería de una buena vez experimentar lo prohibido: tener contacto fisico con carne aprovechable para saciar mi deseo de ser yo el actor principal de mi propia película xxx. Ese día me habia peleado con mi hermano asi que salí de casa malhumorado pero inesperadamente, cuando salía de casa, salió a mi encuentro para decirme hermano cuidate, lo siento. Fuí entonces con una sensación rara en mi pecho hacia la calle Fanning, en Miraflores, y tocar el timbre del primer departamento de aquel edificio nuevo. Me abrió rápidamente la puerta una señorita menuda y me dijo No toqués tan fuerte el timbre que aquí nadie sabe que esto es un bulin! su acento no era peruano pero tampoco su aspecto era de una chica bonaerense. Soy de Tucumán me dijo la mujercita tomandome de la mano y no me la soltó hasta cerrar la puerta, como quién esconde al dealer para efectuar una transacción.

El lugar no era muy bonito que digamos. Habían 4 habitaciones prefabricadas, un sofá, sillas amontonadas y un teléfono de esos con identificador de llamadas. Cuando pensé que iba a llevarme a la tucumana a la cama ella viene y me dice Yo no te puedo atender pero mi amiga Ingrid te lo va a hacer bien rico nene. Ya sabés son 50 dólares por una hora y 30 por media. Llevaba tan solo en mis bolsillos un billete de 20 y unos cuantos soles. Es todo lo que tengo, manifesté. Tomó el billete americano sin mirarme a los ojos y me respondió Esta bien, pero esto solo te alcanzará para 20 minutos.
Esperé por espacio de 15 minutos hasta que por fin se apareció la bendita Ingrid. Era una mujer desabrida, flacida y no muy alta que digamos. Me llevo a un cuarto, cuyas paredes color rosa y luz escasa daban un ambiente propicio para pecar. No me sentí a gusto, estaba muy nervioso y mi temor a contraer algo me limitó a decirle que tan solo me la chupara. Lo hizo bien para qué aunque no pude venirme. Bromeando sobre lo duro que estaba mi pene, según ella bastante rígido, le pregunté que tal le parecía mi muchachon. Sin mirarme a los ojos me responde que Esta bien, algo grueso pero en comparación con la pingaza que me comí ayer el tuyo esta dentro del promedio, pero un poquito más que eso. Bastó esa simple respuesta para desanimarme por completo (me puse a pensar cuantos penes se había tragado antes que el mio) pero sin aminorar mi ego ya que su opinión para mi resulto gratificante. Al menos mi pene, para ella, no era chico.

La visita terminó abruptamente cuando nos tocó la puerta una tipa anunciando que mi tiempo se había terminado. No había baño en aquel pequeño cuarto así que tuve que salir desnudo hasta el baño principal. Me quité el condón y me lave con prontitud ya que habia dejado mis pertenencias en la habitación y no quería tener sorpresas. En el baño yo no estaba sólo ya que en la ducha se bañaba una prostituta de mas o menos 38 años. Cuando terminó de ducharse, salió sin llevar toalla y me preguntó mi nombre; me inventé uno y ella me confiesa que En realidad soy arquitecta pero la situación en la que estoy me lleva a esto. Cuando pensé decirle algunas palabras de aliento ella me interrumpe y me dice Bueno niño se te acabo el show tienes que irte, te acompaño a la puerta y recuerda que no debes tocar el timbre varias veces. Solo toca una vez y despacio. Una de las chicas siempre está pendiente de los visitantes.

La vida miserable que aquellas mujeres compartían en ese departamento me tocó el corazón. Salí del edificio y no se por qué me puse muy triste asi que para animarme me fui a Larcomar a matar tiempo, para recuperarme y volver a casa como si nada hubiera pasado.


– Segunda Experiencia –

Juré nunca más volver a pisar un sitio como ese. Renegaba de mi mismo por haber sido débil e ir a un lugar que no iba acorde con lo que yo pensaba. Trataba de justificar mis acciones pero lo único que sabía bien en el fondo era que yo realmente quería tener sexo con alguíén y practicar, como el hermano de Julius hacía antes de tener novia, con alguién por quien yo no sentía nada.

Otra vez recurrí al periodico y encontré otro anuncio cuya dirección estaba muy cerca de donde yo vivía, esta vez era un lugar de masajes. Decidí no llamar por lo que tuve que buscar la dirección usando el teléfono como clave en la pagina web de Telefónica. Di afortunadamente con el paradero y fuí rapido al encuentro de lo que yo queria.

El lugar queda en un edificio de 6 pisos en la Av. Comandante Espinar en Miraflores (como a 10 minutos de mi casa, en taxi). El lugar no tenía recepcionista ni vigilante asi que con confianza toqué el boton del departamento del 5to piso. La voz que respondió era muy amable e inmediamente me permitió entrar al edificio. Subí las escaleras hasta dar por fin con la puerta que me conduciría a probar otra vez con meretrices. De entrada el lugar mas parecía un consultorio médico que un prostibulo. La recepcionista me preguntó cuál de los servicios queria tomar: los masajes o un baño terapeutico. Le respondí diciendo que Yo juego tennis y tengo los músculos un tanto rígidos asi que opté por los masajes. Luego, la misma chica hizo sonar un timbre y vinieron 4 chicas para que yo escogiera a quien me iba a dar los masajes de relajación. Señalé a la más alta y mas tetona la cuál, gentilmente, me llevo hasta la habitación.

Mujer alta, de cabello ensortijado, tez trigueña, de senos muy grandes y 23 años de edad, ésta chica se veía muy bien en su trajecito blanco. El servicio consistía de masajes a todo el cuerpo por espacio de media hora a 35 soles. No estaba mal para qué! que ella me tocará desnudo y me hablara satisfacía mis expectativas. No me animaba a tirarme a una puta pero si me seducía la idea de que una mujer me acaricie y toque mis partes. Lo hizo una y otra vez. Tocaba mi pene más que cualquier otra parte de mi cuerpo y sin que yo se lo pidiera. Echo un gel especial a sus manos para lubricar y sobar mi sexo que estaba muy duro y cargado de semén.

No aguanté más la tentación de tocarla asi que me animé a agarrarle las nalgas… ella me miró y no me dijo nada; le pregunté si no le molestaba a lo que ella me respondió No está bien, no me molesta pero si quieres me puedo quitar el pantalón. Pensé que tal ofrecimiento era de propia voluntad pero me equivoqué Si quieres verme desnuda me tendrías que pagar un adicional.

Adicional? Ok cuanto quieres? inquirí. Mirandome coquetamente a los ojos me dice No se cariño eso depende de lo que tú me quieras dar. A más cositas que hagamos creo que me podrías dar un poco más, no lo crees?. Pagué ipso facto por media hora más más 20 soles de adicional y le quite el pantalon y la blusa. Le chupe las tetas mientras le apretaba sus nalgotas. Me deleité tocando todo su cuerpo y la puse sobre la camilla para terminar siendo el masajista de ella. Asomé mi pene cerca de su boca pero sólo se animo a besar mis huevos y a darle un besito a la cabecita pero nada más… ella no aceptaba ser penetrada: sólo podia limitarme a masturbarla y a tocar su cuerpo pero de ahi a clavarla, no. Le pedí que me corriera la pinga hasta eyacular y asi lo hizo. Me vine sobre las sábanas y ella misma termino por lavarme mi falo.

Conversamos un rato más. Me contó que estudiaba en la San Martín y que trabajaba solo 5 horas al día como masajista. Me vestí y nos dimos un piquito de despedida. Apuntó su celular en un papelito y me lo puso en el bolsillo. Salí del depa bajando por las escaleras, no miré hacía atras y boté lo que ella gentilmente me había dado al primer basusero que encontré en el camino. En total 90 soles me costó la experiencia de no penetrar a la dama de turno.


– Tercera Experiencia –

Pasó mas de dos años luego de mi segunda experiencia con mesalinas para animarme nuevamente a tirarme a una de ellas. Había terminado una relación amorosa bastante negativa y desgastante. No toqué a una mujer durante un lapso bastante largo de tiempo hasta que volví a revisar el decano del periodismo nacional y encontrar un número teléfonico, cuya descripción sobre el servicio, me animase.

Empecé a realizar mis practicas en una entidad financiera que quedaba en aquella época en la zona empresarial de Las Begonias. Justo era el día de pago y yo ya tenía el bendito número en mi billetera. Como ya había llamado con anterioridad y tenía cierta confianza con mi receptora, acordé en verla a las 5pm. hora en la que yo salía de la oficina. La ruta que me indicó quedaba muy cerca de donde yo trabajaba.

Con la billetera cargada luego de haber cobrado mi salario, me dirijo raudamente hacia mi objetivo. No recuerdo con exactitud los nombres de las calles pero si me acuerdo de que estas quedaba a la espalda del Instituto Columbia, muy cerca de Rivera Navarrete. Cuando llegué al punto de referencia, llamó a la prostituta y ella me pregunta Cuál de los tres hombres eres tu?. Llamé haciendo uso de la opción Witheld Number por eso no me había distinguido, Soy el que tiene el celular, me ves con saco oscuro?.

Luego de darme las coordenadas para llegar a su bendito bulín (nunca había dando tantas vueltas para llegar a un punto), distinguí por fin la puerta de metal color negro y toqué como 3 veces. Lo que más me sorprendió fue que una señora, ya de edad avanzada, me abriera la puerta con su rosario en mano. Me indicó, con su mano seca y firme, la puerta que debía tocar y así lo hice. Al entrar, no me sorprendí de que el lugar estuviera tan desordenado: sillas apiladas, una mesa sin adornos en el medio, 4 puertas y un pasillo que conducía a una sala con un sofá y televisor. Pregunté por la chica y ella salió. Que linda era! Un bombon de cabello castaño claro, tez blanca y un muy bonito cuerpo. Nos sentamos y acordamos el tiempo: Sería 1 hora a 150 soles.

En la sala, detrás del sofa, había una cortina color rosa que separaba dicho espacio de una cama pequeña pegada hacia la pared. Me baje el pantalón y me puse el preservativo. Me dió asco la idea de echarme en esa cama de sabanas sucias y llena de polvo. Prefiero estar de pie, le dije a la puta mientras ella me chupaba la pinga de cuclillas.
La prosti hacia un felatio tan rico y burbujeante que me ponía muy loco y no me permitía contemplar su cuerpo como yo quería. Era muy hermosa para qué y su rostro no era el de una meretriz. Le dije Como alguien tan bella puede dedicarse a esto? la pregunta era torpe porque la respuesta era obvia. Con cara de fastidio me dice Límitese a no hacer preguntas!. Su respuesta me avergonzo pero a su vez me enfureció Si gustas no seguimos más y me devuelves el dinero. La puta bajo el rostro y continuo con su trabajo. Estaba demás de mi parte intentar ayudar a una desconocida por la desconfianza de ellas hacia los hombres que pagan por sexo. Me di cuenta de que era absurdo de mi parte el querer penetrar en sus mundos y salvarlas como un angel hace con las almas que van directo al infierno. No se puede. Ella no era parte de mi vida y yo simplemente era un cliente más.

Luego del percance ya la situación estaba un poco tensa y yo notaba que ella, de reojo, me miraba al mismo tiempo que controlaba el tiempo. Decidi cortarla y traté de venirme rápido pero, mientras ella me lo chupaba, me deleitaba viendo su cuerpecito blanco bien cuidado de voluptusa figura. Terminamos. Ella se fue a mear y a lavar su sexo con prisa. La esperé sentado en el borde de la cama mientras la veia moverse de acá para allá como quién gana tiempo. Cuando terminó justo sonó el teléfono. Era un cliente que seguramente la llamaba para tener una cita con ella. Ella hablaba con él y yo la miraba… miraba su rica espalda quebradita y sus piernas bien formadas y carnosas. Le bajé la ropa interior mientras ella seguía hablando con quién sería su próximo ingreso… Al abrirle las nalgas le jalaba los labios y sobaba su ano. Me dije a mi mismo Quiero provocarle un orgasmo asi que me puse a meterle los dedos mientras ella seguía conversando por fono… Se los metía con tanta rapidez que pude sentir como su cavidad se humedecia dilatandose. Era tan erótica la escena porque creo que el tipo con quién hablaba sintió los jadeos de la prostituta asi que mientras ella gemía por la corrida que le daba, el tipo con quien hablaba también se estaba corriendo. La tipa le decía cositas ricas y lo tentaba diciendo Cariñito vente que estoy supermojada, si supieras lo que estoy haciendo!.

Cuando colgo, quité mis dedos mojados para sobarlos sobre sus nalgas mientras soportaba el peso de su cuerpo apoyado en mis hombros. Me pidió disculpas por haber sido un poco torpe para hablar y que realmente le caí muy bien. Le ayudé a vestirse y me lave las manos antes de retirarme. No me había percatado cuando entré pero ella no estaba sola. Compartia el departamento con una amiga la cuál no pude saludar porque estaba en plena acción en otra habitación aparte.
Me acompaño hasta la puerta negra del corredor que daba hacia la calle y nos despedimos con un beso. Me fui caminando hasta la Javier Prado donde tomé el primer taxi que encontré para llegar a mi casa lo más pronto posible. Sentía que debía eliminar todo rastro de ese encuentro pero no podía dejar de recordar lo suave y hermosa que era aquella meretriz.


– Requiem Final –

Mis experiencias con putas, en un principio, no fueron como yo suponía que debían de ser. No es algo para jactarse el acostarse con alguien previo pago pero creo que en cierta medida me permitieron conocer una parte de lo que la sociedad pretende tapar con un dedo.

Las necesidades varian dependiendo de el entorno en que uno esta. Entendí también que en paises como el mío las diferencias economicas entre las clases sociales son muy amplias. Quién tiene dinero aquí es un rey y quién es pobre no tiene alternativas. Trabajar es una de ellas y es por esta importante razón que la gente busca la forma de obtener ingresos a como de lugar.

Cuando uno va adquiriendo conocimientos y experiencias de variada indole, uno sabe que es lo que quiere realmente y sabe como proceder para obtenerlo. En mi caso con las prostitutas, ninguna de las tres me provoco tanto en realidad como para haber pagado por ellas. El sexo es algo que me encanta pero prefiero el reto antes que otorgarme ventajas.

Por otro lado, creo que las mejores meretrices son aquellas que son honestas con ellas mismas, es decir, las que saben que el oficio es un trabajo y que, como toda labor, tienen que ofrecer lo mejor. Especialmente las que estan en la edad de 28 a 34 años. Ellas saben que el tiempo es importante para su futuro y que deben de aprovecharlo al maximo para retener a sus clientes. Como me dijo una prostituta en Boston: Mientras tenga el culo parado y las tetas en su sitio haré mi fortuna para vivir todo lo que no he vivido.

Y es que ellas también tienen sueños y … ganas de tener sexo también.

Mr. Dorian Wilde


14 comentarios en “Une liaison pornographique: Experiencias Color Rosa

  1. Doctor:

    Interesante sus relatos. Gracias por compartir con nosotros sus experiencias.

    Tienes razon, eso de pagar a una puta, es algo como facilista y sin reto. Yo he tenido un poco mas de experiencias con este tipo de chicas. Quizas en otro blog que cree lo publique.
    Creo que una de las experiencias que mas feas que tuve, fue cuando fui a un cuarto, que era un cuchitril, sucio totalmente, antiguo, tetrico. Quedaba en la avenida canada, de esos aviso que salia en el trome. Costaba 30 lucas. Me puse a pensar y en mi analisis torpe dije: Si no lo hago no soy hombre, asi que entre. Que desagradable. Despues de pagar se siente uno como un inutil, alguien que se acostumbra a pagar por sexo y se aisla poco a poco, sin darse cuenta.

    Veo que no necesitas pagar y esta bien.

    Saludos.

  2. Interesantes historias, de mi parte me inicie en el sexo a los 14 con una prima de 19 años, por eso las chicas de la segundaria me parecian huecas, con putas a los 19 recuerdo que fue en magdalena, al ver llegar a una casa frente a las oficinas de un amigo de mi viejo que en esas epocas era distribuidor de Eternit ( si tu man ) a una bella flakita, lindas tus vecinas le emncione y el me dijo esa flaka es de la nota, me paso un numero fijo y un dia de esos llegue medio caleta ya que ese concha era capaz de ir con el chisme donde mi viejo, en fin, experiencia satisfactoria pero que la tengo casi olvidada.

    ahora bien a las putas no se les paga por sexo, se les paga para poder tener una hora minutos mas o menos de poder, donde tu y solo tu eres lo uniko que debe importarle a la puta y cualquier cosa que pase se quede entre las cuatro paredes de la habitacion, y por alli en uno que otro blog, jaja. hacer analisis Socio-economicos y preguntarse por que lo hace no viene al caso, lo hacen por una sola cosa DINERO, y eso es lo uniko que a ellas les interesa de ti

    saludos

    FG

  3. Estimado Fernan:

    Gracias por leer mi blog. Te doy toda la razón cuando dices que uno se siente vacio luego de pagar por una puta. Pero creo que esa sensación se siente al principio cuando uno es inexperto en la materia. Cuando uno ha tenido mayores contactos con meretrices, uno se siente mas seguro a la hora de establecer el comercio.

    Definitivamente no es agradable pagar por placer aunque a veces esa vía es la única salida para desfogar nuestros bajos instintos.

    Saludos

    Mr. Dorian Wilde

  4. Estimado Fastgold:

    Resucitaste de entre los muertos al octavo día maestro!

    Tienes mucha razón al manifestar que pagar por una puta es más que todo otorgarse a uno mismo unos instantes de poder sobre quien queremos someter en la cama. Es muy interesante la perspectiva, aunque dejame decirte que no necesariamente dicho pago compra la voluntad de la remunerada.

    Por otro lado, a medida que uno experimenta mas creo que la capacidad para reconocer a una mesalina que otorgue un buen servicio es mejor y eso nos ayuda bastante a la hora de pagar por el servicio.

    Saludos

    Mr. Dorian Wilde

  5. Estimado Dorian,

    Muy interesante tus experencias que compartes con tus lectores. Pagar por tener sexo?? todo depende con el cristal con lo que mires, por ejemplo yo lo veo de 2 puntos de vista el primero es el economico, es decir es la forma mas facil y economica de tener sexo, de tener una buena hora de placer sin compromiso, no exige el tiempo y el gasto que se invierte con una jugadora o con el canal. Segundo puedes tirarte a la mujer que quieras, dependiendo de cuanta plata tengas en el bolsillo, te puedes tirar a una puta de barrio o una modelo de pasarella, al final te das tu gusto y sales contento.

    Como un amigo me dijo una vez” todos tenemos nuestros hobbies, unos se van a tomar con los amigos, otros a ver fultbol al estadio, yo me voy de putas cada 15 dias…”

    Lei algo bien cierto, si te acostumbras a estar con putas tu mundo se va reduciendo, ir de putas debe ser algo exporadico, algo para bajar la tension del cuerpo no debe ser el eje de tu tiempo libre.

    Caracho, ya me estas picando Dorian para volver a escribir..jajaja.

    Saludos

    El Pichu

  6. Estimado Pichu:

    Gracias por leer mi blog. Asi es, uno puede ir de putas pero, como todo placer agradable, es bueno disfrutarlo sin excederse.

    Cuando uno va con las chicas profesionales lo hace por 5 sencillas razones según mi criterio:

    1. Para sentir placer
    2. Para sentir poder
    3. Para cumplir ciertas fantasías
    4. Para evitar protocolos innecesarios con chicas (entiendase ir al grano)
    5. Para desfogar cuando uno está sin pareja

    Saludos

    Mr. Dorian Wilde

  7. Como tienes los recuerdos frescos man, coincido con la mayoría de ustedes. Ir de putas es algo que solo hay que hacer de vez en cuando, en mi caso solamente cuando estoy de viaje aprovecho en hacer incursiones.

    Personalmente trato de ir donde flacas que no podría levantar facilmente. Es decir flacas bien ricas tipo modelitos que resaltarían con roche en Lima ya que en sus ciudades natales tambien destan por sus dotes físicos.

    Inicialmente la cosa es un toque jodida, pero luego ya es un toque más normal. Aunque depende siempre de que tanta química hay con los gatos. Las veces que fuí al encuentro de alguna, siempre use de referencia webs de escorts y foros extranjeros para no quemarme. La verdad nunca me arrepentí de alguna de las visitas que hice, creo que escogí bien en todas las ocasiones. Siempre hubo su click y luego varios clack!😛

    Abrazo,
    Vap

  8. Estimado Vap:

    Tú que has vivido en la Argentina, paraiso Sudamericano donde la mayoría de mujeres son hermosas, imagino que habrás tenido muchas gratas experiencias con chicas profesionales.

    Siguiente parada: Europa Central😀

    Saludos

    Mr. Dorian Wilde

  9. Claro la idea de ir de putas, es levantarte algo que te seria dificil de levantar o en su defecto estar como un huevon bastante tiempo hasta que afloje, en lo personal soy muy impaciente asi que las putas me caen a pelo, si tengo ganas de tirar llamo a la firme, sino puede al canal, si tampoco puede…saco la lista negra de las 10 mejores kines y comienzo aplicar, o aveces no se te antoja tirar con la firme, y es el dia que decias hoy dia me doy un gustito y te vas a tirar una chibola, una horita de felicidad y listo no paso nada.

    Bueno Dorian, has despertado de nuevo al escritor dormido, jajajaja ya estoy en wordpress para continuar relatando todas mis experiencias.

    saludos

    El Pichu

  10. Así es Dorian. Tengo historias interesantes por contar de cuando vivía en Buenos Aires y solo comía bife A1 de exportación. Ya empezare a escribirlas pronto en el blog para compartirla con los fieles lectores como tu.

    Un abrazo hombre!
    Vap

    PD.Que bueno que el Pichu regresara al mundo de los blogs, nunca visite el suyo, pero ahora será motivo…

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